Baterías

Una batería o acumulador es un dispositivo formado por celdas electroquímicas que convierten la energía química en electricidad. Cada celda tiene un ánodo (electrodo positivo) y un cátodo (electrodo negativo). Los electrodos están sumergidos en un electrolito que hace que los iones se muevan entre los electrodos para conseguir que la corriente fluya fuera de la batería.

El funcionamiento de un acumulador se basa en el proceso químico llamado reducción-oxidación. Se trata de un proceso por el cual un componente se oxida y pierde electrones y otro los gana. Los componentes no son consumidos sino que simplemente cambian su estado de oxidación y pueden volver a su estado original.

Hay que hacer una diferenciación fundamental entre pilas y baterías. Las pilas tienen celdas primarias que transforman la energía química en energía eléctrica pero que se agotan con el uso. Las baterías, sin embargo, tienen celdas secundarias que pueden ser recargadas varias veces porque la composición original de los electrodos se restaura con la corriente inversa, y por tanto, pueden ser utilizadas una y otra vez.

Hay una serie de elementos que se han de tener en cuenta al elegir una batería o acumulador:

En primer lugar la tensión o potencial, que se expresa en voltios. Según sea el uso al que se destina la batería requerirá un mayor voltaje.

También es importante la capacidad de carga. Se mide en amperios/hora. Se trata de la cantidad de carga que puede almacenar la batería.

Tanto el voltaje como la capacidad de la batería determinarán la cantidad de energía que puede suministrar una batería.

Hay muchos tipos de baterías diferentes como las baterías de ácido-plomo que son las que utilizan los coches, las baterías de iones de litio que usan los móviles, tabletas y ordenadores y las baterías recargables de Ni-HM, utilizadas en cámaras fotográficas digitales, juguetes, radios, linternas, MP3 etc.

Baterías de ácido-plomo

Tienen dos electrodos de plomo y el electrólito es una disolución de ácido sulfúrico. Sus ventajas fundamentales son que tienen un coste bajo y se fabrican fácilmente. Su vida útil no es demasiado larga, contaminan y tienen un peso excesivo. Son las que se usan en los coches pero también en sistemas fotovoltaicos.

Baterías de iones de litio

Las baterías de iones de litio tienen un ánodo de grafito y un cátodo de óxido de cobalto, trifilina u óxido de manganeso. Tienen altas densidades de capacidad pero no admiten descargas completas. Son las que se usan en dispositivos móviles, tabletas, libros electrónicos, etc.

Baterías de níquel-hidruro metálico

Es una batería recargable que tiene un ánodo de oxihidróxido de níquel y un cátodo de una aleación de hidruro metálico. Cada pila de Ni-MH puede proporcionar un voltaje de 1,2 voltios y una capacidad entre 0,8 y 2,9 amperio-hora. Este tipo de baterías tienen aplicaciones en los vehículos de propulsión eléctrica y tiene también amplios usos de tipo doméstico como linternas, cámaras, mp3, etc.

Estas son solo algunos de los tipos de acumuladores más comunes pero en realidad hay una gama tremendamente amplia, por eso, lo mejor es consultar con un buen profesional que te aconseje la batería que mejor se adapta a tus necesidades.